El personal de seguridad privada, tiene como misiones y cometidos, actuaciones en las que en muchas ocasiones existe colisión con determinados derechos y libertades de las personas; pudiendo llegar en algunos de estos actos a la restricción, limitación o suspensión del ejercicio de algún derecho, algo que siempre tendrá que estar en consonancia o equilibrio con el derecho que se trata de proteger o evitar.

Para garantizar todo ello, es necesario que los y las profesionales de todos los ámbitos de la seguridad tengan una formación de calidad en el desarrollo de sus respectivas competencias, sobre todo en aquellos destinos en los que se está prestando un servicio en primera línea con la ciudadanía.